Crisálida que no te miente.
Las soluciones ácidas no van convenciendo.
Crisálida de noche.
Rosa de un viento por la mañana.
Crisálida torcida.
Un momento y, la torcedura va cambiando en el sol despejado.
Mimetizando el porvenir lento.
Crisálida con la voluntad de un río malgastado.
Se va despegando de la timidez del reloj.
Crisálida que no tiene los brazos del destino.
Cinco pétalos para guardar el oxigeno viviente.
Capullo de oruga en mi sed sedentaria.
Crisálida con las hojas de momentos memorables.
Registro de inexactos volcanes.
Crisálida rigurosa.
Lagrimas de la estatua más inquietante.
Castillos medievales que me llevan a tu pelo.
Gotas de sudor por tu adiós.
Momentáneamente regresaremos por las manos dobles.
Crisálida rugosa.
Nos metemos en varias estrofas de poder.
Nos vamos oxidando en las manos celestiales.
Crisálida.
Misterios congruentes.
Crisálida muy aguantable.
Observa el pedazo de autenticidad.
Victorias ligeras.
Crisálida de dos caras.
Las pieles oscuras.
Crisálidas lastimosas.
Voluntades poco controlables.
Nos vamos olvidando de las reglas faciales de la primavera.
Conscientemente nos hacemos daño.
Omitimos las intenciones.
¿Cuándo perdiste la congruencia de la juventud?


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