El que suscribe estas líneas pasó unos meses “a la sombra” en 1973. Eran los últimos años de la dictadura, que de forma magistral están narrando en “Cuéntame” en la primera cadena de TVE y los tiempos eran muy duros con todos los que de alguna manera se atrevían a discrepar del Régimen. La política era muy sencilla: “palo y tente tieso”. Muchos estudiantes no estábamos dispuestos a comulgar con ruedas de molino y nos lanzamos a una campaña de manifestaciones que pedían nada menos que Libertad.
Pues bien, esta batallita viene al caso por las amenazas de cierre por parte del Ayuntamiento de la emisora Béjar FM.
La actuación del Consistorio contra Béjar FM es en nuestra opinión, todo un atentado contra la libertad de expresión. Ya no es que le nieguen el pan y la sal de la información y el alcalde diga, después del juicio al Alcalde con motivo de la denuncia de Servate, a los demás medios, que “nos vemos en el Ayuntamiento” y deje al director de Béjar FM con la palabra en la boca. Es que le envían a la Policía municipal, registran el local y según las declaraciones del propio Alcalde, van a intentar cerrarla, pues resulta que "le faltan requisitos legales"
Seguro que no es casualidad el que Béjar FM haya mantenido una línea editorial crítica con el Ayuntamiento. Estamos convencidos de que ambas cosas, la crítica y el intento de cierre están relacionados.
No nos convencen las palabras del Alcalde de que a Béjar FM "le falten papeles". Es seguro que los estarán buscando y los acabarán presentando. Pero en el ínterín debe prevalecer la libertad de expresión y Béjar FM debe seguir emitiendo. El cierre de Béjar FM sería un atentado contra la libertad de expresión, consagrada en nuestra Constitución. No se puede comparar el cierre de una emisora con la falta de algunos trámites burocráticos.
Una emisora no contamina, no molesta, no supone ningún peligro para los ciudadanos, solo deber suponer un peligro para aquellos que quieren silenciarla. Habría que preguntarse si ponen el mismo celo con el resto de emisoras de la ciudad.
Está sucediendo que las cosas se le están torciendo a nuestro Alcalde. Le han salido unos conciudadanos que no se callan, que exigen sus derechos y además que si no están de acuerdo lo dicen y eso parece que es demasiado para algunos.
La huida hacia adelante del Consistorio está siendo preocupante. Están acelerando la firma de los Convenios y toda la actividad urbanística y además utilizan la represión como moneda de cambio, cuando hay algo que no les gusta. Es por eso por lo que el lema de este editorial: Libertad de expresión, sigue lamentablemente de plena actualidad.
Confiamos en que este movimiento de reafirmación de la ciudadanía y de la sociedad civil siga fortaleciéndose y culmine de forma adecuada con un voto crítico con el equipo de gobierno en las próximas elecciones municipales.
Antolin Velasco Director de Béjar.biz

















