Ya sabes que los partidos mayoritarios en las Cortes de Castilla y León, es decir PP y PSOE, pactaron un texto para la reforma de nuestro Estatuto de Autonomía, en el amplio proceso de reformas realizado por la mayoría de las Comunidades. A nosotros, en Izquierda Unida, no nos gustó el texto.
Nos parece pacato, corto de miras, carente de ambiciones para el futuro de nuestra Comunidad. Es más propio de un gesto simbólico para salir del paso, que de un proyecto serio que nos ponga a la altura de los Estatutos más desarrollados del Estado. No es un Estatuto que vele por las garantías de una política y de unos derechos sociales.
Tampoco se fija particularmente en el grave problema de despoblación que sufrimos, ni asegura que nuestros jóvenes vayan a encontrar salidas laborales adecuadas a su grado de formación. Deja en la penumbra las políticas asistenciales a la población dependiente y de edad. No pierde una línea para salvar los desequilibrios territoriales que rompen nuestra tierra, con unos pocos ejes de desarrollo entre Burgos y Valladolid y con varias provincias incluidas entre las que tienen un mayor índice de pobreza de España. Podríamos seguir así en la larga lista de carencias que hemos detectado en ese texto de reforma, pero no quiero darte la tabarra.
Esto tiene más importancia de la que crees, ya que un mal Estatuto implica un mal gobierno de la Comunidad y una rémora para el futuro y el desarrollo de estas tierras por comparación con otras Comunidades más conscientes de la defensa de sus intereses. Todavía creemos que basta con ser mendigos de la asistencia del Estado central para tener asegurar la subsistencia. Y así los problemas irán creciendo y Castilla y León se irá descolgando al pelotón de los torpes.
Una vez aprobado por los procuradores del PP y del PSOE en las Cortes de Castilla y León, ahora pasa por el dictamen del Congreso de los Diputados en Madrid. Y el primer paso es la toma en consideración del texto propuesto ante el pleno del Congreso. Tal acto se celebra el día 17 de abril y, naturalmente, nuestro deber es estar presente en dicho pleno.
Ya habrá ocasión de manifestar nuestros desacuerdos y nuestras propuestas para la mejora del mismo.
José María González es Coordinador de Izquierda Unida Castilla y León

















