Somos un país en el que la burocracia es lenta. Nuestras administraciones son lentas y poco modernas. El típico "papeleo" nos lleva mucho tiempo, mejor dicho, nos roba mucho tiempo. Tiempo que se podría dedicar a otras cosas si la burocracia -burrocracia como la llaman algunos- fuera más rápida. Pero habría que añadir que no sólo debería ser más rápida, también debería ser mucho más eficaz. El ciudadano debería usar el tiempo en las cosas que merecen la pena y no en rellenar papeles y más papeles. Pidamos a nuestros gobernantes que hagan de las administraciones lugares facilitadores y no entorpecedores.

















