Los humanos parece que tenemos la extraña costumbre de poner nombre a todo y con ello de paso encasillamos al resto de personas. Desde los psiquiatras que acostumbran a poner nombre a todos los transtornos a la gente de la calle, la obsesión con buscar nombres hace que todos estemos encasillados. Si lees tal o cual periódico eres una cosa u otra. Si te preocupa el medio ambiente eres, nuevamente, una cosa u otra. Si te parece que se está abusando con el tema de la vivienda eres de un color.
Basta de nombrar a las personas y de paso etiquetarlas, marginarlas, encasillarlas… Flaco favor hacemos encasillando a nadie, máxime si en el tema ideológico este encasillmiento es despectivo. ¿Dónde queda el sentido común?











