Todos, sin exepción, tenemos limitaciones. Muchas veces lo importante no es saber reconocer las propias, que todos sabemos cuales tenemos, sino saber reconocer las de los demás. Este reconocimiento lleva implícito el tolerar a los demás. Tolerar sus limitaciones, su comportamiento.Saber que los demás son seres humanos con sus limitaciones hace la vida más fácil para todos. Quién diga que no tiene limitaciones está mintiendo. Sepamos pués ver en los demás las limitaciones.

















