Información libre e independiente

6 de septiembre de 2008 - Núm. 935
 
subscribirse
 

Asociaciones de estudiantes y representación estudiantil en la Universidad de Salamanca

21 de septiembre de 2007

A lo largo de mi vida universitaria, primero como estudiante y ahora como doctorando, he percibido que las asociaciones estudiantiles juegan un papel importante y visible en la Universidad. Incluso en algún momento pertenecí a ellas de manera intermitente y sin mucho convencimiento, auque en las pasadas elecciones, ya como investigador, acepté la proposición de UNE para concurrir a las votaciones para integrar el Claustro de la Universidad de Salamanca. Desde entonces me he involucrado cada vez con mayor interés y, al paso del tiempo espero que con mayor destreza, en el funcionamiento de los órganos de gobierno y en la vida de las asociaciones universitarias. Una de las primeras conclusiones que he constatado es que las asociaciones son organizaciones efectivas para canalizar los intereses de los universitarios pues aún con sus limitaciones, son las únicas instancias capaces de enarbolar las demandas y proposiciones de los sectores más implicados del alumnado, es decir, juegan un papel fundamental de representatividad.

Mi defensa de las asociaciones la haré siendo consciente de los reproches que reciben, básicamente en dos sentidos: la falta de representatividad respecto a los estudiantes tanto de licenciatura como de doctorado, y su supuesta politización -mejor dicho “partidización”- la cual impediría que actuaran de acuerdo a las necesidades concretas de la Universidad.

Voy a comenzar con el tema de la representatividad alegando que el déficit de representación de las asociaciones no es mayor que el que existe en nuestra ampliamente legitimada democracia de partidos y que, en cualquier caso, este déficit es menor de lo que se produciría si no existieran dichas asociaciones. Para ello entiendo que la representación significa actuar en interés de los representantes, de manera sensible ante ellos, aunque en la práctica no es un concepto tan puntual ni cerrado sino que es un proceso con dos tendencias contrapuestas: una que va en aumento y otra en disminución de la misma. Es a partir de esta concepción desde donde quiero remarcar que sólo a través del asociacionismo -aunque no siempre- se pueden perseguir mayores índices de representación real de los intereses, tanto estudiantiles como generales, frente al particularismo y a los grupos de interés.

Un ejemplo de la tendencia ascendiente de la representatividad serían los intentos de UNE por implicar a la comunidad universitaria en la toma de decisiones mediante campañas de información y difusión, foros electrónicos, sistematización de bases programáticas o la elaboración de programas electorales, entre otras cosas. Un ejemplo de la tendencia descendiente de la representatividad serían las candidaturas de estudiantes independientes que utilizan redes particulares de contactos o de amistades, y que una vez conquistado un cargo no tienen que rendir cuentas ante nadie.

La búsqueda de la representatividad y sobre todo la necesidad de eficiencia hacen que estas asociaciones tengan un funcionamiento similar, aunque a muy reducida escala, a los partidos políticos. No obstante, ni mucho menos, esto significa que los miembros de las asociaciones sean políticos ni que deban rendir cuentas ante ningún partido. Me parece que esta argumentación peca, además de considerar tan sólo los aspectos peyorativos de “lo político”, de desconocer las motivaciones reales de los miembros de las asociaciones. Es cierto que estas organizaciones, como los partidos políticos, pero también como cualquier otro grupo formal o informal de nuestra Universidad, cuentan con personas con intereses particulares o partidistas, pero es más cierto que la mayoría persiguen el mero ejercicio crítico de la ciudadanía. A pesar de ello, no me parece tan negativo que en esas asociaciones haya personas ligadas a la política, pues los mecanismos de nuestra Universidad son bastante complejos y requieren de representantes con una cierta experiencia si se pretende que su compromiso con los representados sea eficiente.

Esto no significa que las asociaciones puedan ni quieran calcar directamente la vida de los partidos en la política universitaria. La única forma en que esto podría ocurrir es si algún equipo rectoral tuviese la tentación de posicionarse políticamente en este sentido. La independencia del equipo rectoral es la mejor manera de impedir la oposición o defensa partidista por parte de las asociaciones estudiantiles. Además, por muchas supuestas interferencias partidistas que tuvieran las asociaciones, el propio desempeño en los órganos de gobierno universitario, con sus reglas de sanción e incentivos, hace que sólo las propuestas que se preocupan por el interés general sean las que tienen un verdadero peso en la toma de decisiones. En la medida en la que la Universidad tiene un funcionamiento independiente, es independiente respecto a injerencias ajenas a la institución.

Las asociaciones no son ningún grupo de presión, y los representantes estudiantiles tienen un peso bastante limitado en la toma de decisiones. Sin embargo, su condición de masa crítica y su experiencia hacen que sean imprescindibles a la hora de definir las grandes estrategias y de resolver los problemas más pequeños de la Universidad. Sus actuaciones causan a veces incluso la irritación de las altas instancias, pero el sentido común indica que son necesarias a la hora de canalizar y de proponer ideas razonables. Cuando sus propuestas son rocambolescas es la propia asociación la que se desacredita y su peso real se vuelve irrelevante.

Desde UNE somos conscientes de que las premisas básicas para que nuestra voz cuente son, por una parte la eficiencia, y por otra el compromiso tanto con los estudiantes como con toda la Universidad. Más allá de posicionamientos, nuestro proyecto camina siempre en esa dirección.

Juan Vicente Bachiller Cabria: Asociación estudiantil UNE, Miembro del Consejo de Gobierno

 
Versión para imprimir

 
La columna del salmantino
Sobre el desalojo del CSO La Herramienta

Ciudad Rodrigo en Red
Fernando Arrabal

Corre la Voz
La corbata colombiana

Sañudo pelícano
El futuro es una escala de grises

El Objetivo de Victorino
De Salamanca a Morille

Idiota en Brobdingnag
¿Liberales?

Otras opiniones...

Diario digital, libre e independiente de Salamanca (ISSN: 1886-1016)
Licencia Creative Commons ¿Quiénes somos? Contacto ¿Quieres colaborar? Acceso redactores Enlázanos Nos enlazan
Google Mi Yahoo Add to My AOL bloglines Subscribirse a Newsgator Subscribir a netvibes Mi Yahoo