De un tiempo aquí me vengo fijando en lo insolidaria que es la gente. En Salamanca, como en la mayoría de las ciudades españolas, no sobra el aparcamiento. Por eso que los que aparcamos debíamos tener en cuenta esto e intentar que siempre aparcaran el mayor número de coches. Francamente es desesperante ver cómo un coche ha aparcado pudiendo haber ajustado su maniobra para poder así aparcar otro coche. Pero no. La gente aparca ocupando otro sitio que podría ser utilizado. La gente no piensa en los demás.












