Con su documental Una verdad incómoda, Al Gore recibió el Oscar al mejor documental en la edición de 2006, y fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias por su «decisiva contribución al progreso en la solución de los graves problemas del cambio climático».
De carácter apolítico, intenta ser un «contrapeso útil en el debate, con frecuencia muy politizado, sobre qué se debe hacer con respecto al cambio climático». Los informes de este panel de expertos tuvieron un papel fundamental en las negociaciones que dieron lugar al Protocolo de Kyoto.










