Los vecinos y trabajadores del Paseo de los Nogales y alrededores, estamos desesperados…
Todo empezó en el 2005 cuando, a pesar de las quejas emitidas por los afectados y sus sugerencias de trasladar las actividades molestas a los Polígonos Industriales, en nuestro Ayuntamiento se concedió licencia de apertura a un Taller de Reparación de Automóviles, una actividad altamente contaminante debido a ruidos, vertidos, suciedad, etc., dentro del núcleo urbano, concretamente en el Paseo de los Nogales.
Los vecinos y trabajadores de la zona no tardamos en sufrir las consecuencias que ha tenido la decisión del Ayuntamiento, para empezar es imposible aparcar en el Paseo de los Nogales, en el Paseo del Romero y demás calles adyacentes, incluso en el aparcamiento del Centro de Salud Sisinio de Castro, prácticamente la totalidad de las plazas se encuentran ocupadas día y noche por sus coches, ya que también se dedica, por supuesto de forma muy discreta, a la compra-venta de vehículos de segunda mano, y por los coches de sus clientes.
Además, los que nos encontramos más próximos al Taller, nos encontramos con otro tipo de problema derivado de esta actividad, no podemos abrir las ventanas debido al humo y al ruido, por un lado las puertas del Taller están totalmente abiertas durante toda su jornada laboral y por otro, los vehículos que no necesitan elevador u otro tipo de maquinaria que se encuentre en el interior del local, los reparan en la calle, en la plaza de aparcamiento donde se encuentre estacionado el vehículo o simplemente en medio de la calle, en doble fila…
Solo tienen que darse una vuelta por el Paseo de los Nogales, para ver la suciedad ocasionada por los vertidos de estos vehículos, aceites, anticongelante, combustible…
A pesar de haber emitido nuestras quejas al Ayuntamiento y a la Policía Local, no conseguimos nada, al contrario se nos queda cara de tontos cuando vemos como la Policía llega, avisa al gerente del Taller para que retire los vehículos estacionados en Vados Permanentes, encima de la acera y en doble fila, hace fotos, y termina multando a los vecinos del barrio que no tienen opción a estacionar sus vehículos adecuadamente e, incluso, bromeando con el gerente del Taller sobre esta circunstancia…
Díganme, ¿es o no es para estar desesperados?


















