El próximo domingo tendrá lugar la manifestación contra la subida de tasas que arrancará en los distintos puntos de las Asociaciones de Vecinos, para confluir en la Plaza Mayor de Salamanca a las 13 horas. La subida de tasas aprobada por Lanzarote el pasado 31 de octubre de 2007, ha supuesto un incremento de las tasas sin precedentes en la Historia del consistorio salamantino. Esta subida ha sido capaz de poner de acuerdo a la totalidad de los partidos de la oposición, a los sindicatos, a la totalidad de las asociaciones de vecinos (cuya Federación es FEVESA), a las asociaciones de Estudiantes dela Universidad de Salamanca, y a un gran número de colectivos y asociaciones. La subida convierte a Salamanca, por ejemplo, en la ciudad más cara para viajar en autobús (medio que es utilizado generalmente por aquellos ciudadanos con niveles de renta más bajos, como estudiantes, jubilados o amas de casa). Por si esto no fuera suficiente, la forma de aprobar estas subidas, sin hablar con nadie, marginando a la oposición y sin consultar a los representantes vecinales (en última instancia los más afectados), ha provocado un malestar entre éstos últimos que no entienden como, el que es, en última instancia el representante de los ciudadanos (Julián Lanzarote), se muestra reticente ante cualquier diálogo, excluyéndoles además de numerosas comisiones en las que Lanzarote y su partido ejercen y ejecutan de manera individual y sin contar con nadie, todas las decisiones. Nos preguntamos si Lanzarote es un gobernante democrático realmente, puesto que ciertamente la democracia es el gobierno de la mayoría, pero es, esencialmente, el respeto hacia las minorías, que sin duda expresarán su disconformidad el próximo domingo a las 13 horas en la Plaza Mayor de Salamanca. La Voz de Salamanca, estará allí para contarlo.
Las alegaciones se pueden firmar por internet :
A.A.: «Excmo. Ayuntamiento de Salamanca»
El pasado 31 de Octubre el Ayuntamiento de Salamanca aprobó la modificación de las Ordenanzas Fiscales. Lejos de revisarse para introducir elementos de progresividad fiscal y de solidaridad con los ciudadanos más desfavorecidos, la reforma de las ordenanzas ha supuesto un incremento desmedido e injustificado de tasas e impuestos indirectos como el precio del Autobús.
Sirva como ejemplo el siguiente:
Billete ordinario de autobús: pasa de costar 80 céntimos a un 1 euro. Un 25 por ciento de subida.
Precio del trayecto con Bonobús de 10 viajes: pasa de costar 0`38 a 0`70. Un 84`25 por ciento de aumento.
Precio del abono mensual de transporte: de 16 euros pasa a costar 30. Lo que supone una subida del 79`10 por ciento y la equiparación del precio del abono de transporte urbano con el metropolitano.
Junto con las importantes subidas en materia de transporte resulta injusto que las medidas estrella del Partido Popular consistan en la gratuidad del transporte para las familias numerosas. Este tipo de rebajas no tienen en cuenta el nivel de renta y producen situaciones de verdadera insolidaridad. Baste como ejemplo que la familia del Acalde, con una renta anual superior a los 70.000 euros anuales, tendrá gratuidad en el acceso al transporte público mientras que una familia monoparental, en la que el salario sea el mínimo, tendrá que hacer frente a esas importantes subidas.
La tasa de recogida de basura aumenta 17 euros, la de aguas un 14 por ciento. Otras ordenanzas, lejos de incluir medidas para incentivar la construcción de vivienda protegida, la instalación de sistemas de aprovechamiento energético renovable, o para incentivar la contratación indefinida, se limitan a ajustarse al IPC. Dicho de otro modo, los precios públicos, cuya lógica actualización sería la del IPC, o mejor aún, la similar al aumento de los salarios, han subido de manera desorbitada.
Los impuestos que pueden gravar a las rentas más altas, o aquellos que permitirían al Ayuntamiento adoptar medidas de carácter político a favor de un empleo estable, de la movilidad sostenible, de la vivienda pública o del fomento del deporte, siguen siendo tratadas como “impuestos de subida automática” sin observar exenciones o un especial gravamen.
En la Salamanca de las miles de viviendas vacías, el Ayuntamiento sigue sin atreverse a aumentar el IBI a los propietarios que alquilan su vivienda en negro, o que utilizan la vivienda para especular. En la Salamanca en la que los constructores adeudan aún 20 millones de euros al erario público por exceso de edificabilidad, el Partido Popular castiga al ciudadano con una subida de impuestos que servirá para recaudar todo el dinero que el Ayuntamiento ha despilfarrado en recursos, en actuaciones judiciales temerarias o permitiendo que prescriban las deudas de constructores afines.
No al aumento de impuestos indirectos.
No a la negligencia del Ayuntamiento en materia de recaudación.
No a que el ciudadano pague lo que el Alcalde perdona a quienes deben 20 millones de euros.
No a la prepotencia del Teniente de Alcalde, Fernando Rodríguez, que considera que el Autobús debe pagarlo quien lo utiliza.
Sí a una política fiscal progresiva que sirva para otorgar un servicio público eficaz y ajustado a las necesidades de todos los ciudadanos y ciudadanas, especialmente de aquellos que más lo necesitan.










