Información libre e independiente

21 de marzo de 2010 - Núm. 1495
 

Prensa local escrita: Con zeta de zoquetes
Daniel Molina

18 de noviembre de 2007

Finalizado el mes de Octubre, La Voz de Salamanca publicó una información referida a las visitas propias y únicas que recibió durante el pasado mes. Tanto el contenido de la noticia como el material gráfico que lo completaba eran claros. En el último mes conseguimos un récord histórico y absoluto en las visitas mensuales. Los datos que disponemos ya a mediados de Noviembre apuntan a que el récord de nuevo será superado. Es una buena noticia que un medio gratuito y hecho con colaboraciones altruistas y desinteresadas haya alcanzado tanta repercusión. Son noticias que nos dan alegría, pero también responsabilidad.

Sin perjuicio del compromiso progresista, plural, libre, igualitario e independiente que este medio siempre ha tenido para con sus lectores, el eco que ustedes nos dan con sus visitas nos hace plantearnos qué tipo de información diferenciada les podemos ofrecer respecto de otros medios escritos como La Gaceta, Tribuna o El Adelanto, pero especialmente los dos primeros.

Si los medios de papel pudieran saber cual es su noticia más leída, estoy prácticamente seguro que ésta sería distinta a nuestra noticia más leída diariamente. Sencillamente porque la red tiene distintos códigos, distintos instrumentos cognoscitivos y también diferentes mecanismos en la vida de la información y la opinión. José María Larraya lo expresaba claramente en las páginas de EL PAÍS: “El hecho de que los dos medios (papel y web) sean muchas veces tan distintos llama la atención, especialmente a quienes son lectores de papel y están menos habituados a los consumos informativos entre los más jóvenes (principales lectores de la versión digital).

¿Cuánto dura una noticia o una opinión en la red?, ¿cuánto dura en la red de papel?, ¿qué podemos aportar nosotros de reflexión profunda en el paraíso de la inmediatez que es internet? No son preguntas azarosas, y por ello, no podemos obtener respuestas sin reflexión. Hace pocos días escribí acerca de mi compromiso con este medio, que reside además de solidarizar con su débito ciudadano y por ello, con los valores expuestos más arriba, fundamentalmente en la siguiente afirmación: estar informado no significa pensar. Porque pensar es un ejercicio que tiene que establecerse a partir de un texto que necesariamente sea profundo para el lector, (aunque no se esté de acuerdo con lo que se expresa) y eso es imposible obtenerlo de manera general ni en El Adelanto, ni sobre todo, en Tribuna y en La Gaceta.

Ustedes con sus votos siempre valoran nuestros artículos, muestra inequívoca, de que, además de las visitas, están interesados en la reflexión profunda que no encuentran en el papel. Acaso porque allí, aún siendo la información y la opinión más detallada, y sobre todo más extensa (al tratarse de profesionales con dedicación y medios económicos), no han sido capaces de huir de lo que Primo Levi ha expuesto como la falsa analogía entre entender y simplificar, esto es, lo que entendemos comúnmente por comprender coincide con simplificar, pero a mayor simplificación, menor entendimiento: “sin una profunda simplificación del mundo que nos rodea sería un embrollo infinito e indefinido que desafiaría nuestra capacidad de orientación y de decidir nuestras acciones. Estamos obligados a recurrir a un esquema cognoscible. […] la diferencia de dividir entre “nosotros” y “ellos” es tan imperiosa, tal vez por razones que se remonten a nuestros orígenes de animales sociales, que ese esquema de bipartición entre amigo-enemigo prevalece sobre todos los demás. […]. Este deseo de simplificación está justificado, la simplificación no siempre lo está.” En este terreno es donde actuaría el campo de la coerción de los medios locales escritos, especialmente La Gaceta, que siendo el mejor periódico en cuanto a medios, no sólo logísticamente sino por sus contactos con concejales, constructores policía local u hosteleros, ejerce sin embargo, o precisamente por ello, la falsa simplificación con total impunidad. “La característica del fascista es el pesimismo. El desprecio, la ignorancia del otro”. La afirmación de Lledó, es praxis en el tratamiento informativo que los medios locales escritos dispensaron a los partidos de la oposición, especialmente al PSOE y muy específicamente contra IU/LV, en las últimas elecciones municipales y autonómicas. En este sentido la desproporción entre las informaciones publicadas del PP y del PSOE fueron descaradas, como descarada y además de mal gusto fue la marginación informativa que IU / LV sufrió por parte de La Gaceta.

¿Cómo salir de este maniqueísmo que la prensa local escrita nos proporciona diariamente? ¿Cómo escapar de la escalada a la que nos arrastra el modelo del enemigo, proyectado sobre la complejidad del mundo? Todorov ha atisbado una respuesta: “No conformándonos con cambiar de enemigo (como hacen los antiguos izquierdistas convertidos en halcones y defensores agresivos del «mundo libre»: anteayer el capitalismo mundial, ayer el comunismo, hoy el «islamo-fascismo»), sino renunciando al pensamiento maniqueo en sí. Es decir, trasladando el énfasis del actor al acto: en vez de convertir las identidades en esencias inmutables, debemos analizar las situaciones, siempre particulares”. Debemos analizar por tanto por qué la prensa salmantina se nutre de periodistas de bajísima calidad como Pedro Casado, (hoy M. Vicente), ¿por qué consideran los periódicos escritos tan necesaria la superficialidad como la dicotomía?, ¿por qué la prohibición de entrar en un pleno municipal (todos son de carácter libre y público), a unos ciudadanos, (hecho inédito en toda la historia de la democracia salmantina), sólo ocupa unas líneas en la prensa local?… Podríamos escribir muchos más ejemplos, porque los atropellos del alcalde y la complicidad de unos periodistas, o mejor, junta-letras que ejercen de sicarios de la conciencia crítica y la información, (cuando no directamente la violencia política), a sueldo del alcalde, no tiene límites y resulta repugnante. Y los ciudadanos tienen que conocer claramente que es lo que está sucediendo en esta ciudad en la que Julián Lanzarote no gobierna sino que manda y ordena.

Una hipótesis que entiendo puede ser operativa para explicar esta indignante función de la prensa es que ésta, en Salamanca, ha dejado de ser autónoma para convertirse en heterónoma. Heterónoma de los grupos fácticos que controlan el poder para perpetuarse y lucrarse. Puede resultar demagógico, pero voy a tratar de argumentar. Lo que a mi modo de ver sucede en la prensa local escrita de Salamanca, es que se ha roto con lo que de manera clásica K.W. Deutsch (algunos periodistas quizá sepan a quién me refiero) denominaba información descendente en cadena, según la cual la información circula desde las élites, pasando por la redes de comunicaciones de masas , esto es, los media, para confluir en el depósito de los públicos de masas. En toda esta cadena, el nivel intermedio entre las élites y el mass media, se ha solapado de manera imperceptible para el ciudadano de a pié, de tal manera que el escalón en el que se insertarían los líderes locales de opinión, ha quedado capturado dentro la red que ya no fluye como cascada. Por lo tanto dichos líderes no ejercen su función de filtro y de prisma. El resultado es que, bajo este palio, en la prensa local escriben tipos que, por un lado, son conscientes de su función, la ejercen de manera “magistral” predicando la simplificación, cuando no directamente la violencia política, y por otro lado, pseudo-periodistas (más apropiado junta-letras), que bajo la condición de no traspasar el aurea de vacuidad y superficialidad, son entendidos como tipos graciosos, alternativos, vanguardistas, e incluso como personas que ostentan algún tipo de diploma para pensar. Es tristísimo.

Personalmente, la excusa para censurarme alegremente artículos en El Adelanto fue básicamente, que éstos eran muy complicados de entender. Sin embargo: ¿si este artículo fuera firmado por Gorka Esparza, sería publicado en El Adelanto? Doy por hecho que La Gaceta no lo publicaría, si tenemos en cuenta el seguimiento que hizo de su campaña. En La Voz de Salamanca no hay exclusas, la información emerge y se impone directamente desde abajo.

Pero volvamos de nuevo a la duración de la información y de la noticia. ¿Cuánto durará la importante protesta de la manifestación contra la subida de tasas de Lanzarote en la prensa de Salamanca?, ¿cuánto dura la voz unánime, histórica y cristalina de los vecinos en el periódico que más compran los vecinos?, ¿cuánto tardará La Gaceta en dar la palabra a la expresión de su amo?, ¿se escribirá algún artículo serio, o algún reportaje de fondo que entre en las causas de la subida de tasas, que no es más que la impresentable gestión del Ayuntamiento y la continua relación de intereses factuales que el alcalde mantiene con los constructores?

Antes de tratar de dar una respuesta, conviene perfilar lo que a mi modo de ver nos diferencia con respecto a los periódicos de papel salmantinos. Como dije antes, para los medios escritos salmantinos cuanto mayor simplificación, menor entendimiento. Dicho de otro modo: el tratamiento de la información obedece siempre al tamiz de una ideología política de acción, o si se quiere, siguiendo a Giovanni Sartori, se basa “en creencias que son ideas enraizadas en el subconsciente cuya función es la de economizar pensar”. Nosotros damos información y opinamos, pero nuestro criterio, no está basado en una creencia avalada a un interés particular o localizable, sino que como todas las ideas, para ser verdaderamente tales, las debemos de pensar, lo que equivale a decir, de nuevo siguiendo a Sartori: “que las ideas pertenecen al discurso del raciocinio y al nivel de la autoconciencia”. Para los medios escritos locales la duración de la noticia y seguramente también parte de su opinión, versará a partir de la ontológía de lo accesorio, no sobre el análisis profundo o una significación cognoscitiva. Frente a las categorías de valor, como determinación, esto es, como la estructura significativa de la vivencia en el presente; finalidad, es decir, el modo de definir el sentido de las cosas en el futuro y significado, entendido como la aprehensión del sentido de la información, en relación con el pasado, el periodismo salmantino traza y trazará un recorrido en la información y en la opinión basado en lo que Miguel Ángel Aguilar observa como: “la reacción de la reacción, de la reacción de las declaraciones del primero de la fila, que suelen ser ya en su origen redundantes”. Para justificar esta afirmación, el periodista alude citando a Ferlosio, que el grosor de la noticia “es hoy la única instancia competente, la exclusiva concesionaria de las atribuciones requeridas para otorgar a un hecho la categoría de hecho”. Es decir, que el significado profundo, la estrategia cognoscitiva para tratar de entender y adquirir mecanismos para el análisis, queda por lo general relegado en favor de “lo más importante” concebido como lo más simple, (la anécdota), lo más contundente (Pedro Casado, M. Vicente), lo más superficial (Santiago Juanes), o lo más escandaloso o amarillo (Tribuna, La Gaceta). No es con zeta de «Zalvador» señora M. Vicente, sino que lo que ustedes perpetran se puede calificar sin cometer falta ortográfica alguna: con Zeta de zoquetes.

Para terminar tres anécdotas musicales que resumen el contenido de lo escrito. La primera de Woody Allen está contada por Sabina en cada concierto al inicio de la canción Ruido y refleja la situación invertida de los medios. Los ciudadanos alzan su voz contra el alcalde que multa, impide la libertad de expresión, y a cambio, la prensa, El Adelanto por ejemplo, en vez de analizar lo que está pasando, con sus lectores, escucha la explicación del alcalde que se siente incómodo ante tanta incomprensión vecinal. Dice Sabina en cada concierto: “Mis padres vivían encima de una discoteca, todas las noches, se quejaban los de la discoteca, porque hacían mucho ruido”. La segunda cita es de Enrique Bunbury y es consecuencia de la anterior: ante tal indefensión no cabe más que declamar: “siempre es la misma función, el mismo espectador. El mismo teatro en el que tantas veces actuó”. Hasta que un día, tocó “perder la razón en un juego tan real…” Por fin, la tercera cita es cantada por Ismael Serrano en su último y profundo disco: “Si se callase el ruido, quizá podríamos hablar”.

 

Por Daniel Molina

En la misma sección

El mismo día

Comentar este artículo

discussion

2 mensajes

  1. Prensa local escrita: Con zeta de zoquetes

    Pero bueno Molina, ¿Y quién eres tu para exigir que una empresa privada te publique nada?

    Manda güevos, mando cartas o comentarios y tan poco me los publican y ni me creo con derecho a ello ¿tú sí? cierto que hay otros más agraciados... anda que el Aguilar publicando en el país... juas juas juas.

    | 16 de diciembre de 2007, 09:45

    Responder este mensaje

  2. Prensa local escrita: Con zeta de zoquetes

    Ole Ole y ole. Ties to la razón, el artículo es increible, y debe de doler a aquellos a los que te refieres. Sigue así, que aunque sean muchos son un poco cobardes

    | 9 de junio de 2008, 10:14

    Responder este mensaje

 
Logos y Philía
La silla de la Izquierda
Logos y Philía
Otra forma de Estado
Logos y Philía
Hermenéutica, lectura y revolución
Espejo del momento
La utopía, degradada
Ciudad Rodrigo en Red
La milana no
Idiota en Brobdingnag
Involución cultural
Desde el manillar
Construir con lo que tenemos
Multiverso incognoscible
De encuestas y refundaciones en Castilla y León

Diario digital, libre e independiente de Salamanca (ISSN: 1886-1016)
Licencia Creative Commons ¿Quiénes somos? Contacto ¿Quieres colaborar? Acceso redactores Nuestro logo Si eres legal Enlázanos Nos enlazan
Google Mi Yahoo Add to My AOL bloglines Subscribirse a Newsgator Subscribir a netvibes Mi Yahoo