Información libre e independiente
"La mayor libertad nace del mayor rigor" (Paul Valery)
25 de julio de 2008 - Núm. 892
 
subscribirse
 

No los dejes caer en la tentación

Este es mi reconocimiento y mi crítica al discurso de Ricardo Blázquez. Mas en él queda implícita la esperanza aún sostenida en la construcción de una Iglesia nuevamente renovada, que gane el reconocimiento de sus litigantes y tenga el valor de ser por fin el espejo del sentimiento de tantos fieles como desean que rectifique la visión de su razón histórica.

Alfonso Manjón
(0.77 - 1 voto)


22 de noviembre de 2007

Resulta factiblemente incuestionable que en la esfera de lo civil, cada intervención pública de la Iglesia, sea objeto de juicio y valoración. Y si como en la intervención de monseñor Blázquez, se habla de historia y Guerra Civil, con motivo doble.

Está muy bien revisar el pasado para encauzar el futuro, enmendar los pecados y servir a la purificación del espíritu, beatificar mártires, cuya “generosidad humanamente incomprensible, sólo puede explicarse porque el Espíritu del Amor, el Espíritu de Jesucristo, alienta en su corazón”; y que cada institución “rememore su historia, cultive su memoria colectiva”, y así profundice “también en su identidad”. Pero no sectariamente ni en fechas presentes, haciendo mártires electivamente y componiendo una memoria selectiva y preferencial.

Sin duda es innegable que quienes defienden el valor del nuevo presidente de la CEE al hacer tales declaraciones, sea de manera personal o programática, incurren en el acierto de señalar lo insólito e incurren en el error de no llegar a eso que va más allá y que es lo que realmente importa. Y quienes arremeten con lo exiguo del mensaje, deben atender lo inusitado del desentonado paso y aceptar el valor de reconocer lo que a tantos -con más o menos urgencia- nos parece obvio y necesario. Pero una cosa hay clara: la polémica está servida para quien le guste, y para aquellos que siempre andan mendigando silencio y amnesia para no mirar atrás, allende habitó también el silencio mortecino sobre quienes no contaron ni siquiera con el auxilio de una Iglesia secuaz que ahora sólo pide perdón frente a quien responsabilizan los actos de su vida entera, que es Dios. La Iglesia, se piensa, sólo ha de pedir perdón a Dios por sus pecados, por los errores en que inciden, porque Él es la última palabra y porque sólo su justicia es indiscutible. Dios fue quien advirtió: “si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos (Mt 5:20)”, pero quien dijo también aquello de “como Yo los he amado, así también ámense los unos a los otros (Jn 13: 34-35)”.

La Iglesia no tiene, es mi opinión, que pedir un perdón institucional y político, sino un perdón personal y colectivo ante quienes sufrieron la humillación de ese silencio y de otros vejámenes. Porque, a decir del evangelio, son “bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios (Mt 5:9)”. Mas, sigue diciendo: “Pero Yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego(Mt 5:21-23)”. El crimen, “que el Evangelio desaprueba”, lo cometieron ante Dios, pero también ante el prójimo que es su hermano, y a Dios es a quien primero han de pedir perdón, mas luego al hermano. El primer paso lo acaban de dar. ¿Darán el segundo?.

No sabemos, y hasta es difícil creerlo. Puede que el discurso sea una declaración de intenciones, un propósito de enmienda, un reconocimiento de las relajaciones pasadas ante las que pedir perdón. Es lícito mirar al pasado para “corregir posibles fallos” y “buscar la paz”, mirar al pasado para “purificar la memoria”, para así reconocer “las limitaciones y los pecados” y cambiar “la actitud y el propósito de enmienda”. Porque ese pasado, es un pasado de “odios y venganzas, siempre injustificables”. Y es lógico mirar al futuro sin “reabrir heridas, atizar rencores y alimentar desavenencias”, rechazando “siempre la violencia y la muerte como medio de resolución de las diferencias políticas y sociales”, pero mientras no pidan perdón a los verdaderos mártires del franquismo, la memoria vivirá mutilada.

 
Versión para imprimir

 

Los Cronocrímenes: el regreso de Vigalondo

Bruce Springsteen: la persona frente al mito
EL JUGADOR DEL SALAMANCA CONCRETARÁ SU FICHAJE EN LAS PRÓXIMAS HORAS
El Almería ficha al delantero David Rodríguez
PROCEDE DEL ALBACETE
El delantero Azkorra, cuarto fichaje del Salamanca

La columna del salmantino
Son muy malos

Sañudo pelícano
¿Inclusión previa segregación?

Multiverso incognoscible
Se nos olvidaron los Arrabales

Idiota en Brobdingnag
El Trono y el Altar

Licenciado Vidriera
Hay que cumplir antes de pedir

El Blog de Mariasun
Solidaridad con Manuel Fuentes, Alcalde de Seseña

Ciudad Rodrigo en Red
Martínez

Otras opiniones...

Diario digital, libre e independiente de Salamanca (ISSN: 1886-1016)
Licencia Creative Commons ¿Quiénes somos? Contacto ¿Quieres colaborar? Acceso redactores Enlázanos Nos enlazan
Google Mi Yahoo Add to My AOL bloglines Subscribirse a Newsgator Subscribir a netvibes Mi Yahoo