Por fin hubo fumata, y los bejaranos ya conocemos donde se ubicará el tan ansiado Parador. Ayer 11 de febrero se adelantó para todos los bejaranos la festividad de San Valentín y todos recibimos un gran regalo. Y es que tal y como ya habíamos adelantado en la tarde de ayer el alcalde de nuestra ciudad, abrió por fin el sobre en el se encontraba depositado el nombre del lugar, que según los técnicos del Ministerio de Turismo, ha resultado ser el mas adecuado para albergar en un futuro más o menos próximo, las instalaciones del nuevo Parador Nacional. Este en definitiva ha sido el regalo, hecho en forma de promesa electoral, con que finalmente Cipriano González y Jesús Caldera nos han querido obsequiar a todos en este inicio de campaña electoral.
Claro que como todo regalo sorpresa, y toda promesa electoral, que se precie, a unos les habrá gustado y a otros no. Yo ya me adelanto para anunciar mi desagrado inicial al regalo ya la prmesa, creo sinceramente que a estas alturas de la historia y tras estar esperando años y años a que nuestras autoridades se pusieran de acuerdo acerca de cual debería ser el lugar adecuado para la ubicación del Parador Nacional, que ahora se nos diga que será La Cerrallana el lugar más idóneo es algo, me parece cuando menos una tomadura de pelo. Si ya me lo pareció cuando lo de la Fábrica de García y Cascón, que les voy a decir de este invento…Estoy de acuerdo que abra que esperar a conocer el proyecto, a conocer las características del edificio, número de habitaciones…pero ya de entrada hay algo que creo que va a hacer que este proyecto sea un fracaso cuando se ponga finalmente en marcha.
Ahora ya decantados por La Cerrallana, (a ver como nos explican ahora las irregularidades y ilegalidades de las obras allí acometidas, y la imposibilidad de que en aquellos terrenos pudiesen instalarse las industrias por todos conocidas) me imagino que nuestras autoridades y empresarios ligados al mundo de la hostelería abran previsto que otros alicientes les van a ser ofrecidos a los potenciales usuarios que decidan pasar unos días en el nuevo Parador, lo digo porque yo que he sido durante unos años un asiduo cliente de estos establecimientos hosteleros, siempre me he fijado en el entorno que los mismos me podían ofrecer. En todas las ocasiones en las que he visitado un Parador lo primero que he hecho a sido fijarme en el entorno del mismo, si este se encontraba o no integrado en el casco antiguo de la ciudad y si el mismo se albergaba en un lugar con encanto o en un edificio con historia. Al fin y al cabo esta era la filosofía que en un primer momento fue la que se practicó desde el Ministerio de Información y Turismo, aquel presidido por Fraga, para iniciar la red de aquellos Paradores de Turismo aprovechando la reconstrucción y rehabilitación de edificios emblemáticos y si no echemos un vistazo al principal reclamo que se utiliza en las publicaciones y folletos en los que se invita a los usuarios a utilizar este tipo de establecimientos y que al parecer por lo oído ayer también es compartida por los representantes de la Cámara y de Embeco, por no hablar del PP: «La guía de hoteles, Hoteles Históricos, les ofrece, una amplia selección de hoteles repartidos por toda la geografía española y portuguesa, Hoteles encantadores, con el máximo confort de un hotel de primera clase. En ellos se puede apreciar la majestuosidad y el misterio que envuelve la región donde se encuentra. Antiguos castillos medievales, fortaleza árabes, antiguos monasterios, espectaculares palacios. Elegantes mansiones rurales; y en definitiva, toda clase de edificios de gran interés histórico y cultural están a su disposición para vivir de primera mano una experiencia que le transportará no sólo en el espacio, sino también en el tiempo, en su desplazamiento por la península ibérica. La belleza de estas propiedades están en concordancia con el entorno en el que se sitúan todos los enclaves de gran belleza natural y de interés cultural».
Este podría a ver sido el caso de Béjar, si nuestras autoridades y políticos se hubieran puesto de acuerdo hace ya años y se hubieran decidido por albergar el Parador en el Bosque o en Palacio Ducal. Ambos lugares, digan lo que digan, son los únicos preparados para albergar un Parador Nacional en condiciones. Ahí estoy de acuerdo hasta con el PP y con Alejo. Lo otro, lo que se construirá en La Cerrallana, no dejara de ser un Edificio hotelero de superior categoría a los que hoy existen en nuestra ciudad. Un edificio y unas instalaciones que supondrán un gran desembolso de dinero público y que al final veremos si con el futuro que nos aguarda a la ciudad, una ciudad en declive, una ciudad sin futuro y cada vez más envejecida, no termina con el paso del tiempo convirtiéndose en una gran residencia para la tercera edad y albergar durante largas temporadas a aquellos usuarios de los viajes del Inserso.
Para que se entienda Vamos que hoy Cipriano González con su decisión y con su anuncio es como si nos regalara un “Ferrari” y al que tendremos que mantener con una mísera pensión de 890 euros.












