Cuando se ha conocido la decisión de que la ubicación que la Secretaría General de Turismo proponía para la instalación del futuro Parador de Béjar era La Cerrallana, la pregunta que me rondaba era ¿Qué opción hubiera elegido Nicomedes Martín Mateos?
Pues evidentemente no lo sabemos, pero sí que sabemos que Nicomedes tenía visión a largo plazo y el interés general en la cabeza. Solo debemos recordar que Nicomedes fundó instituciones señeras y centenarias, como son el Casino Obrero, la Casa del Buen Pastor y la Escuela de Ingenieros.
Así que no podemos saber obviamente la opción de Nicomedes, pero seguimos pensado que la opción mejor para el Parador era El Palacio Ducal.
Lo hemos comentado en muchas ocasiones. La opción Palacio Ducal revitaliza y articula la zona sur de la ciudad, a la vez que permite utilizar y conservar un edificio noble de gran valor histórico.
Desconocemos el informe técnico emitido por Tourespaña, así como las razones para haber desechado la opción Palacio Ducal. En cuanto tengamos la información volveremos sobre el tema, pero escuchando las palabras del Alcalde parece deducirse que la opción Cerrallana era la única viable en estos momentos.
Descartada la opción Bosque por ilegal (de lo cual nos congratulamos), la opción Palacio Ducal excedía el marco de una legislatura, plazo que por lo que parece es el que se marcan los políticos para tomar decisiones. Efectivamente esa opción implica una serie de actuaciones:
Modificar el PGOU y dotar de espacio para unificar las instalaciones educativas de grado medio
Proyectar y construir una instalación educativa que permita acabar con la dispersión actual
Trasladar el actual centro de educación sito en el Palacio Ducal a esas nuevas instalaciones
Impulsar un acuerdo político y social para que el Parador se situará en el Palacio Ducal
Reformular un proyecto de Parador en el palacio Ducal
Buscar financiación
Construirlo
Evidentemente esas actuaciones seguro que llevan más de 4 años, significan tal y como están las cosas un acuerdo por lo que parece casi imposible de conseguir, con la intervención de diferentes partidos y administraciones y por lo tanto esa opción se ha desechado.
Veamos ahora la opción Cerrallana.
Supone otro modelo de Parador, basado en explotar un paisaje natural de gran belleza. Este modelo funciona muy bien en otras localidades. La opción Cerrallana se articula en el eje del desarrollo turístico, que por lo que parece es lo único a lo que Béjar se está agarrando. La opción Cerrallana permite dar una solución digna (siempre que se resuelvan correctamente los aspectos urbanísticos) a una instalación deportiva ilegal y que no tenía "ni pies ni cabeza".
Otra ventaja de esta opción es la de apoyarse decididamente en el paisaje de la Sierra como valor natural, reforzando así la decisión de impedir la ampliación de la Covatilla hacia la Cardosa y apoyando de facto, la Creación del Parque Natural.
Esta opción también tiene inconvenientes, que han sido señalados por la Cámara de Comercio y Embeco. No es pequeño el inconveniente de que no tener un amplio consenso social. Tampoco el de estar en las afueras de Béjar y correr el peligro de que la riqueza que genere no revierta todo lo deseable en Béjar. Esto va a depender también de lo que Béjar sea capaz de ofrecer a los visitantes.
En todo caso, nos apena que una buena noticia, como la decisión de instalar un Parador se convierta una vez más en motivo de división. Parece que este el el sino de nuestra ciudad. ¿Cambiará algún día?

















