Real Oviedo: Rafa, Ricardo, Paul, Lusarreta, Labrado (Zamora, minuto 61), Jandro, Jon Carrera, Michu, Rubén (Yeray, minuto 66), Adrián (Cervero, minuto 73) y Nacho García.
Unión Deportiva Salamanca: Felip, Gañán, Mario, Charcos, Víctor Blanco, Garai, Jorge Alonso (Rogerio, minuto 72), Arpón (Koeman, minuto 83), Zé Tó, Quique Martín y Miku (Deus, minuto 90).
Árbitro: Miguel Iturrioz Rosell (Colegio vasco). Mostró cartulinas amarillas a los locales Ricardo, Nacho García y dos a Jandro, por lo que fue expulsado. Por parte del Salamanca amonestó a Miku y expulsó a Quique Martín.
Goles: (0-1: minuto 19): Quique Martín dispara desde la esquina del área, Zé Tó despista al portero y el balón entra; (1-1: minuto 43): Jandro bota una falta y Nacho García engancha el balón de forma espectacular y entra por la escuadra.
Incidencias: 8.622 espectadores en el estadio municipal Carlos Tartiere. El Oviedo conmemoró su ochenta cumpleaños.
La Unión tuvo en Oviedo un buen ensayo para el play off. Y en él quedó muy claro que los equipos que le vienen muy bien son aquéllos con un campo grande, que dejan jugar, que se impresionan por la entidad del rival... Por el contrario a los charros no les gusta nada aquellos conjuntos que presionan, que marcan muy de cerca a los centrocampistas y que salen rápido al ataque para aprovechar la debilidad defensiva de los de Javi López. Y ayer el Salamanca tuvo esos dos tipos de rivales en el mismo partido, porque el Oviedo mostró dos caras muy diferentes durante el encuentro.
El líder comenzó de forma brillante. Garai y Quique Martín lo intentaron con tiros lejanos. Gañán, antes de cumplirse el primer cuarto de hora, recibió una asistencia de Arpón y su contundente disparo se marchó cerca del palo izquierdo de la portería de Rafa. El gol se veía venir. La Unión tocaba al primer toque y mareaba a los jugadores ovetenses. En una de esas combinaciones el balón llegó a Quique, pero su vaselina se marchó alta. Un minuto después Paul sacó bajo palos un remate de Miku. Toda la efectividad que los charros habían mostrado dos semanas antes en León se echaba ya en falta cuando Quique Martín consiguió adelantar a la Unión. Un disparo suyo desde la esquina del área se coló en la portería de Rafa después de que Zé Tó despistara al guardameta.
Diez minutos después pudo llegar la sentencia, pero un espectacular disparo de Zé Tó se fue al larguero. Por entonces el Oviedo estaba dominado por el Salamanca. Sus jugadores debieron pensar que esto de jugar al fútbol va más allá de correr detrás del balón y pronto reaccionaron. El entrenador local le pidió a sus hombres que marcaran más de cerca a Jorge Alonso y compañía y la Unión ya no estuvo tan cómoda sobre el campo. Incluso se permitieron el lujo de llegar a la portería de Felip. Rubén lo intentó con un tiro lejano en lo que fue la antesala del gol asturiano. Jandro botó una falta lateral y Nacho García empalmó el balón de forma magistral para colocarlo en la escuadra. Antes el descanso Zé Tó, a pase de Gañán, pudo adelantar al Salamanca. El árbitro pitó el final y la Unión había dejado vivo a un rival que en el vestuario se curó de sus heridas para merecer más en la segunda mitad.
Los segundos cuarenta y cinco minutos fueron muy diferentes. Fue un partido mucho más disputado, con menos fútbol y, sobre todo, con muchas faltas que interrumpieron constantemente el juego. El dominio fue ligeramente para el Oviedo, que supo controlar a la Unión. El equipo de Toño Velázquez merodeaba por el área charra sin conseguir claras opciones de gol. Lo intentaba con disparo lejanos y en el minuto 29 llegó su mejor ocasión. Michu chutó desde fuera del área y cuando el balón iba a entrar por la escuadra apareció Felip para realizar una gran intervención.
Por su parte el Salamanca lo intentaba a la contra, pero si al principio lo ancho y largo del campo le benefició, en la segunda parte jugó en su contra y se les hizo enormemente grande. Miku se desesperaba corriendo detrás de los balonazos de sus compañeros mientras Javi López pedía al equipo que juntara las líneas.
En estos momentos del partido a la defensa ovetense ya no le hacía falta anular a Zé Tó y Jorge Alonso, ya que Arpón (quien, por cierto, defendió más que nunca) y sobre todo Quique Martín se encargaron de ello. Sus constantes idas y venidas por todo el campo restaron cualquier protagonismo al portugués y al canterano. Pero que unos compañeros ‘sequen’ a otros no es la única curiosidad que se da en este Salamanca; hay más, como, por ejemplo, que jugadores que habitualmente no cuentan para Javi López estén mejor que algunos titulares. Ya lo demostró Jimmy y ayer le tocó a Víctor Blanco, quien fue el mejor del partido. El madrileño tuvo una actuación soberbia. Es un jugador con una fuerza descomunal, una pierna izquierda brillante y con capacidad de encarar e irse de hasta dos rivales a la vez. Suya fue la mejor ocasión del Salamanca en esta segunda parte. Arrancó con el balón desde su campo, hizo una pared con Miku y ya dentro del área y con todo a favor disparó desviado.
En los últimos minutos el Oviedo dominaba y daba la sensación de que podía llevarse la victoria. Sin embargo las mejores ocasiones siguieron siendo para la Unión. Las injustas expulsiones de Jandro y Quique Martín pusieron el punto y final a un partido que el Salamanca pudo sentenciar en la primera parte, pero que se complicó en la segunda debido al empuje ovetense, y que confirmó que el Salamanca necesita campos como el Carlos Tartiere para desplegar todo su fútbol.
Guapo el reportaje, pero os comeis el penalty a Jandro....
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madre mia, como puedes decir q fue penalti si se tiro descaradamente y mucho antes de q nadie lo tocara, si hubiera aguantando un poco mas sin tirarse si le hubieran hecho penalti, pero ya te digo q se tiro antes
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