De acuerdo con el documento publicado en el día de hoy, la violación de los Derechos Humanos sobre los partidarios de la independecia de los territorios de la República del Sáhara Occidental ocupados por el Régimen de Marruecos es contínua y persistente.
Torturas, obligaciones para firmar confesiones incriminatorias, encarcelaciones injustas y una situación constante de persecución y opresión forman parte del día a día de los saharauis. La dramática situación que padece el pueblo saharaui desde el inicio de la Marcha Verde se recrudece, y según HRW es "un ejemplo de la medida en que las autoridades marroquíes continúan violando los derechos humanos para reprimir la disidencia política sobre cuestiones que consideran críticas".
Asimismo, el informe insta a la ONU a «ampliar el mandato de la MINURSO (Misión de las Naciones Unidas para el referéndum del Sahara Occidental) para que incluya la verificación de la situación de los derechos humanos tanto en el Sahara Occidental como en los campamentos administrados por el Frente Polisario en Argelia; o establecer otro mecanismo de la ONU para la verificación regular dentro de la región.»
El documento hace un llamamiento a la Comunidad Internacional, en especial a algunos países que participan del problema: "Francia y Estados Unidos, como aliados tanto de Marruecos como de Argelia y miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, deberían liderar las iniciativas del Consejo para ampliar el mandato de la MINURSO para que incluya la verificación de las condiciones de derechos humanos tanto en los campamentos administrados por el Frente Polisario como en el Sahara Occidental".
El Gobierno de España ha venido a mantener una relación «poco clara» sobre su postura en el conflicto. El Gobierno ha mostrado preocupación por la situación del pueblo saharaui de cara a la opinión pública pero no ha sostenido una postura decidida de defensa de los derechos del pueblo saharaui en los escenarios internacionales.










