Hamás ha respondido con cohetes. «El precio de esta incursión va a ser muy caro», ha asegurado un portavoz en una comparecencia televisada retrasmitida por la cadena Al Jazeera. «Gaza será para vosotros una tumba», ha sentenciado.
De momento, se han contabilizado más de 30 víctimas palestinas por el fuego de la artillería israelí, de las cuales 11 han fallecido en el bombardeo por aire de una mezquita. Milicianos de Hamás aseguran en un comunicado haber causado numerosas bajas en el enemigo, pero esta información no ha sido confirmada por fuentes oficiales.
El Ejército de Israel ha anunciado que «la operación continuará». «El objetivo es destrozar la infraestructura terrorista de Hamás en el área de operaciones, y tomar varias zonas de lanzamiento para recudir la cantidad de cohetes disparados contra civiles israelíes», decía el escueto comunicado del Ejército. El ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, ha asegurado en declaraciones recogidas por la agencia Reuters, que la operación «no será fácil ni corto (…) No estamos hambrientos de guerra, pero no toleraremos una situación en la que nuestras ciudades son objetivo constante de Hamás».
La situación humanitaria es dramática
Debido a la negativa de Israel de dejar entrar en Gaza a extranjeros y periodistas, no se sabe con certeza cual es la situación humanitaria de Gaza en estos momentos, aunque todos los indicios apuntan a que la situación es realmente dramática. Amnistía Internacional denunciaba, dos días después del inicio de la operación, que «la escalada de violencia se produce en un momento en que la población civil libra una lucha diaria por la supervivencia debido al bloqueo israelí, que impide que entren en Gaza incluso alimentos y medicinas. Los civiles palestinos continúan expuestos a morir o a resultar heridos en ataques y carecen cada vez mas de la debida atención médica, alimentos, medicinas, electricidad, agua y otros productos y servicios indispensables».
Ya el día 29 de diciembre, a poco de comenzar los ataques, Médicos sin fronteras tuvo que enviar equipos especiales de emergencia porque según la organización «los hospitales están desbordados por el número de heridos». Desde esa fecha, ha aumentado el número de fallecidos en 700 víctimas.
Por su parte, los cooperantes de la ONG Free Gaza que han decidido quedarse en la franja a pesar del peligro, publican en su página web un comunicado en que denuncian los ataques indiscriminados sobre la población civil y el bombardeo de campos de refugiados (el comunicado dicta: «there have been a number of air strikes on the refugee camps in the border area, destroying several homes»).
El gobierno aún no se ha pronunciado
El Gobierno de España aún no se ha pronunciado sobre la reciente invasión de Gaza, a pesar del clamor popular que pide condenar los ataques y llamar a consultas al embajador español en Israel. Sin embargo, el PSOE se adhiere a la propuesta de Sarkozy, y la Secretaria de Política Internacional y Cooperación del PSOE, Elena Valenciano ha realizado un «llamamiento urgente al Ejército israelí», alegando que «una tregua de 48 horas es prioritaria para evitar más muertes inocentes y garantizar la seguridad de la población civil en la zona”, ha enfatizado. “Ese tiene que ser el primer paso. El segundo, que se abra una vía de diálogo porque las guerras nunca conducen a una solución justa”, ha añadido la portavoz socialista. Izquierda Unida reclama al gobierno»llamar a consultas al embajador español en Israel y una defensa firme del pueblo palestino". El Partido Popular no ha realizado ningún comentario al respecto de la Guerra en Gaza.
La Administración Bush ha solicitado solicitando «un alto el fuego lo antes posible», no sin antes responsabilizar a Hamás de la situación.
Este medio ha rastreado el portal de la UE, el de la oficina del Parlamento Europeo y el de la Presidencia de la UE, y no ha encontrado respuesta oficial alguna por parte de la Unión a la situación de Gaza.










