Ahora que has muerto, tengo que reunir los pedazos de mi corazón.
Las arterias que te presté.
La sangre coagulada del espejo rizado.
Con las manos en la deshonra.
Afrontar realidades a solas.
Con las manos en el frío corazón.
La mente con las nubes de la nostalgia.
Y la mente que se descompone en confusiones letales.
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