No podemos, no debemos poner excusas. El comenzar del partido nos hizo soñar. Los charros pensamos qué equipo nos tocaría en la siguiente ronda. Pero el devenir del partido nos hizo despertarnos del sueño copero y salimos goleados por 4-1 del Sardinero.
No nos engañemos por el resultado. No fueron mejores, ni serán mejores. Ese equipo de “primera” está abocado al descenso de categoría. Hoy ha tenido la “suerte” que no ha tenido en la temporada. Pero además tenía la inestimable ayuda de un tal trencilla con ansias de protagonismo y demasiada gomina en su pelo. Si un equipo de primera se enfrenta a uno de segunda, que será teóricamente inferior y cuenta con ayudas externas, es claro que o son muy malos o pasan a la siguiente ronda. Estas reflexiones no son producto de un fanatismo exacerbado hacia los colores blanquinegros. Además, que la Federación se tiene que plantear el sistema de las eliminatorias. De este modo, es difícil que pasen a siguiente ronda los equipos pequeños. Deberíamos dar el paso adelante como en Inglaterra y tener las eliminatorias a un solo partido. Pero planteemos las siguientes cuestiones respecto al encuentro:
-¿Cuánto promedio tarjetas amarillas-entradas hemos tenido en el encuentro?¿Y el Racing?
-Si es penalti el de Laionel. ¿Alguien cree que si hubiese ocurrido en el otro área hubiese pitado la pena máxima?
-¿El gol de Xisco no era fuera de juego? O planteemos y si el primer gol de Tchité, que parte en claro fuera de juego, adquiere ventaja sobre la defensa charra y transforma un centro de Munitis, el cual se encontraba en posición reglamentaria. La LFP se tiene que plantear modificar el reglamento en este sentido porque no es justo que un jugador que interviene indirectamente en la jugada pero que después remata con posición ventajosa sobre la defensa no se encuentre en posición contraria al reglamento. Pero también podríamos hablar de la roja que le perdona a Sepsi o lo increíble que parece que Colsa se vaya sin tarjeta.
El árbitro ha influido claramente en el resultado pero la UDS también tiene su parte de culpa. No supo manejar el encuentro cuando iba con la eliminatoria favorable. Y algo más grave que se viene observando en los últimos encuentros: cuando va con el marcador en contra parece que ataca sin fe, sin creer en ellos mismos. Quizás el entrenador tendrá que trabajar este aspecto como también los errores de concentración de la zaga unionista.
Lo que debemos tener en cuenta es que lo verdaderamente importante es la liga. Allí es donde tenemos que sacar los resultados adelante. Por ello, confiemos en este equipo. Si un Madrid de galácticos necesita período de adaptación, no es menos claro que lo necesitará un equipo como el Salamanca. Así que, a no despistarse en la Liga, que es lo esencial. La copa era un premio.










