Entre el cielo y el deseo hay solo dos pasos
Una rampa y un biombo
El extremo izquierdo y el circuito cerrado
La obsesión y el callar
¡Impídeme que hable!
Cielo de roce de milagros
Éxtasis en declive perfecto
Unicornio fiel
Esperanza fallida
¡Mírame a los ojos!,
Sí,
Te hablo desde lo más curvo del corazón
Sombras de osteoporosis
Pídanme y lo doy…
El volante, la esfera, el regreso
Pues callar sería morir en vida,
naufragar en hielo seco,
aterrizar en dos vértebras.
Me paralizo en escalas flameadas.
Hoy
precisamente,
en el segundo cuadrado de mi vida
pongo el sol en el alcohol
Unos labios no me pueden detener
Una reacción es participio
Las espaldas del destino son viceversa
Hoy,
Mañana y
Nunca…
¡Buena combinación,
pero
no es lo que necesito!
Reflejos en un dorso pasmado
Textos ahumados por el dolor
¡Qué infamia!
Todo se desvive por vivir
El arma letal no camina en dirección transparente
En frente, derecho, diagonal.
Subes a la cima del abismo
Trepas al suministro de sangre
No temas,
pues el color de la muerte sigue siendo…
un enigma en un mundo,
una cortina sin ojos,
un infarto carente de duración.
Esto
¿Esta a gusto?
A mí me parece que sí
El amor ya no se transmite, se piensa
Los versos se intuyen, no se escriben.
En mi alcoba todo sigue igual.
Intacto,
Con olor personal,
Con todo
Y nada
Un escalón me impide… lo mato
El aire me asfixia…lo apago
Los renglones se siguen escribiendo… los dejo
Hoy,
es el momento de alimentar todo lo muerto.
Lo apartado
El inerte reír
El siempre gozar
El futuro es obsesión
Y la risa que no deja de brillar










