Este lunes pudimos desayunarnos con la repercusión mediática de la manifestación contra la fusión de las cajas. Resumiendo mi opinión, creo que el tema es complejo, difícil y la solución propuesta no gusta a nadie, pero posiblemente no haya muchas más opciones. También diré que el sentimiento existente en la población salmantina es comprensible y justificado. Pero dicho esto, hay que analizar que hay detrás de esta manifestación.
La Gaceta, principal promotora de esta manifestación junto con UPS, abría portada, triunfal, con un «Masiva protesta ciudadana contra esta fusión», más de 1000 asistentes. El resto de periódicos, incluidos los nacionales, hablaron de «fracaso», «500 asistentes», «escasa movilización» y comentarios similares. ¿La verdad? 187 paraguas, por lo que si 500 es ya una cifra generosa, multiplicar la asistencia casi por 10, se podría calificar de manipulación.
En cualquier caso, lo de esta ciudad y su medio de comunicación estrella, es de verbena y pasodoble. Cuando los vecinos se manifestaron contra la subida de impuestos, La Gaceta fue particularmente beligerante contra los manifestantes, primero negándose a sacar mención alguna de las tres manifestaciones y luego, en una carrera hacia la deontología de un estafador de ancianitas, publico en 2ª pagina, rodeados con círculos de colores, a los que fuimos expulsados del pleno de aprobación por la fuerza, «acusándonos» de ser del PSOE, de IU, de sindicatos, o alguien despedido por el alcalde de alguna de las fundaciones municipales.
Como ya he dicho varias veces, La Gaceta de Salamanca actúa como el verdadero poder político de Salamanca, como si fuera un partido político más que un periódico, poniendo temas en agenda motu proprio para imponer candidatos o movilizar a la ciudadanía contra quien sea, el 90% de las veces a favor del PP, claro, pero en realidad manteniendo su propia agenda, sus propios intereses económicos para los cuales el interés del PP solo es instrumental. Sobre la línea editorial... decir que es de ultraderecha parecería exagerado, pero hay que leer los artículos y el «humor» gráfico que se gastan.
No nos engañemos, pensar que el interés de La Gaceta contra la fusión de Caja Duero surge de la preocupación ciudadana o de la convicción social es desconocer la trayectoria de este medio que siempre, siempre ha actuado para su propio beneficio económico y de sus socios, por encima de bienestar de la ciudad, que ha demostrado ser la voz, poco democrática y plural, de la oligarquía más rancia de esta ciudad e instrumental en la involución social que estamos viviendo.
No quiero que esto parezca un pataleo contra La Gaceta. Está ahí y hay que cambiar esta ciudad, con ella dentro. Pero es cierto que, estructuralmente, es uno de los problemas principales de esta ciudad, pues vende el 80% de los periódicos de la provincia y mientras para muchos ciudadanos la realidad de la provincia sea la distorsionada visión que muestra La Gaceta, el cambio va a ser difícil.
Pero si hay algo que nos han enseñado las manifestaciones de FEVESA contra la alcaldada de Lanzarote es que la ciudadanía no son los políticos ni los periódicos, son la gente de la calle, de Salamanca, que tienen opiniones más allá de las decididas en los despachos de Gruposa.
Sí, el fracaso en la manifestación del domingo debería hacer reflexionar a La Gaceta de Salamanca que ella no es Salamanca, sólo de Salamanca.
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