El pasado domingo 9 de Abril tuvieron lugar en el Perú unas elecciones presidenciales y legislativas, donde se debían elegir al Presidente de la República, a los 120 Congresistas del Parlamento nacional y a los 5 representantes en el Parlamento Andino. Los resultados en la primera vuelta han sido muy controvertidos. En primer lugar quedó el candidato etnonacionalista Ollanta Humala con el 31% de los votos, en segundo lugar quedó el candidato socialdemócrata Alan García 24,4% mientras que muy ajustado sigue en tercer lugar la candidata conservadora Lourdes Muñoz con el 23,3% de los votos. A esperas de que se resuelva el conflicto por los votos del extranjeros, de los que tal vez haya irregularidades, se apunta que la segunda vuelta sea entre Humala y García. Otras candidaturas fueron la fujimorista Martha Chavez con el 7,5%, el centrista Valentín Paniagua 5,7% y el integrista Humberto Lay con el 4,5%. Destaca el caso de este último, Lay, un pastor evangélico de origen chino que ha sido la gran sorpresa con mítines multitudinarios que sobrepasaban a los de los primeros espadas y que llevaba un programa reaccionario e integrista que pasaba por acabar con la corrupción, la homosexualidad y la perversión de la política peruana. Por fortuna sus resultados no han sido muy provechosos, pero hay que seguir y tener en cuenta a las sectas protestantes que arrasan por Hispanoamérica que recogen los sueños de los más desfavorecidos.
Entre Ollanta Humala y Alan García hay un abismo difícil de imaginar. El primero es un fiel admirador de Hugo Chávez, golpista y etnicista. Aboga por una refundación nacional y por la emancipación de los pueblos indígenas frente a la opresión de los criollos blancos. El segundo es el expresidente del Perú previo a Fujimori, entre 1985 y 1990. Hijo de represaliados durante la dictadura militar, siempre ha estado presente en el aprismo (socialdemocracia) y tal vez sea esa su mayor pega. En Perú su gobierno será recordado por la hiperinflación, pero también tuvo otros logros como fue desarticular la banda Sendero Luminoso de Abigail Guzmán, roturar miles de hectáreas para el cultivo o crear las cajas de ahorro frente a las grandes bancas tradicionales.
No creo que los crímenes cometidos por los virreyes españoles o por los oligarcas criollos en los últimos siglos justifiquen todo en un futuro. No creo ni en Ítacas perdidas ni en mitos fundacionales. No soy nacionalista ni mucho menos etnonacionalista. No aspiro a una Latinoamérica hostil a todo. Luchar contra el libre mercado y contra la movilidad y expolio de los grandes capitales no implica perpetuarse en el régimen. Personalmente prefiero a la doctora Bachelet que al comandante Chávez. Los peruanos nos dirán lo que prefieren.
es lourdes flores nano no muñoz
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