En Cádiz la alcaldesa de derecha prohíbe el desnudo, pues bien corría el año 1989 cuando el reputado especialista alemán Ernest Weizsacker utilizando la publicación de su libro Política de la Tierra reclamaba la necesidad urgente de una política ecológica.
Próximamente en las playas de la ciudad de Cádiz miles de ciudadanos disfrutaran de una larga noche de barbacoas, a ellas asistirán jóvenes, personas mayores y por supuesto miembros del equipo municipal que lidera la popular Teofila Martínez.
Desde el consistorio gaditano se ha fomentado esta práctica tanto que los más jóvenes piensan que es un evento festivo más antiguo que los duros antiguos.
El atentado al ecosistema es manifiesto, pero son los políticos que tenemos, los que nos merecemos, los irreductibles que nunca han leído el libro de Weizsacker o tal vez si.
Pero es difícil hacer que un hombre entienda algo cuando su sueldo depende de que no lo entienda.
Anclados en su convicción narcisista y soberbia de que nada grave puede ocurrir, la fiesta se sigue celebrando año tras año, y ellos mudos no vayan a perder alguna voto, tal es su grado de apetencia o tal vez necesidad de seguir viviendo de la política y mientras todos estamos perdiendo cada día nuestro mar y nuestra tierra, eso si todos ellos acudirán muy vestidos a la playa no vayan a coger un resfriado o se le reconozca sus vergüenzas.










