Sólo el 13,6% de los residuos se recogen en contenedores selectivos y pueden después ser reciclados o recuperados. El 86,4% restante son residuos y basuras que se depositan en los contenedores convencionales o domiciliarios.
En 2009 se recogieron 1.647 toneladas de vidrio, 5.055 de papel y 1.667 toneladas de envases fueron a parar al contenedor amarillo. Estos datos demuestran que disminuyó o se redujo la cantidad de vidrio y de papel que los salmantinos depositaron en contenedores habilitados para ello.
La reducción en la recogida selectiva no es culpa de los salmantinos ni del descenso en el consumo tal y como han querido hacer ver desde la concejalía de medio ambiente tirando una vez más balones fuera o poniéndose la venda en los ojos. En esta ocasión nos encontramos con que el Ayuntamiento no ha hecho los deberes y no se aplican políticas que fomenten el reciclado ni se hace un aumento o una buena distribución de contenedores selectivos por toda la ciudad. Prueba de todo esto está en que el año pasado se produjo un aumento espectacular del 278% en la recogida de pilas y baterías usadas debido única y exclusivamente a que el año pasado se pusieron los contenedores específicos que se habían retirado en años anteriores.
En resumidas cuentas la culpa no es de los ciudadanos y sí de un equipo de gobierno municipal que se preocupa muy poco de la recogida selectiva y muy mucho de acumular y depositar todo tipo de residuos para ser enviados al Centro de Tratamiento de Residuos de Gomecello.










